Cuando la comunidad educativa comienza a introducir programas de Educación Ambiental en sus currículums, es el medio natural, el objeto de estudio mayoritariamente tratado. Y nuestra propia escuela se transforma en el "medio ambiente" condicionado por una serie de factores. Nuestros centros educativos podemos concebirlos como un «pequeño entorno» en el que existe una infraestructura con un diseño arquitectónico que favorece una determinada calidad ambiental, con un modelo de funcionamiento que implica una forma de gestión de los recursos… con una organización, un modelo de enseñanza-aprendizaje, que determinan una dinámica de relaciones y convivencia…
Es eso que ahora llaman nuestros politicos de turno las "ecoauditorias", ecoescuelas... Es decir, partir de lo inmediato, poniendo en practica aquel viejo axioma de las organizaciones ecologistas "piensa globalmente, actua localmente".